Burros, asnos, jumentos, pollinos, borricos… se puede decir de muchas formas, pero no deja de ser un burro, y me atrevería a decir que con anteojeras. Eso es lo que son los medios generalistas hoy en día en lo que se refiere al tratamiento que hacen de la ganadería en la prensa, radio y televisión, porque no dan una noticia positiva, ni, aunque se equivoquen.

Al fin y al cabo, bajo muchos nombres, los medios tiran siempre hacia el mismo lado, la negatividad y el desprestigio de los productores de alimentos de origen animal, unas veces por desconocimiento pero en algunos casos se ve la “mano negra” de determinados colectivos con una buena billetera que no sé si han convencido a los periodistas para hacer solo información negativa sobre nuestro sector o es que realmente lo piensan, lo cual me preocuparía aún más.

Y lo digo porque normalmente aparecen por arte de magia, sin que nadie lo haya pedido, informes de organismos internacionales que critican el actual modelo de producción, pero lo que me choca y lo que me lleva a hacer este artículo es que la propia FAO, el organismo especializado de las Naciones Unidas que lidera los esfuerzos internacionales para derrotar el hambre, defiende en su informe de abril a los alimentos de origen animal y no he visto ningún medio de comunicación que se haya echo eco de esta información.

Si un informe de 296 páginas sobre cómo llevar una vida activa y saludable no les parece suficientemente importante como para levantar la cabeza, estudiarlo y pensar que quizás se están equivocando en su línea editorial, es que algo está pasando y que no nos estamos dando cuenta.

Tal y como indica el informe, los diversos alimentos derivados de los sistemas de producción ganadera, incluidos los sistemas de pastoreo y de la caza de animales salvajes, proporcionan proteínas de alta calidad, ácidos grasos importantes y diversas vitaminas y minerales, lo que contribuye a dietas saludables para mejorar la nutrición y la salud.

Y ya no sólo hablamos de nutrición y beneficios para nuestro organismo. A nivel mundial, según la FAO, insisto, más de mil millones de personas dependen de las cadenas de valor ganaderas para su sustento. Los pequeños ganaderos y pastores constituyen una gran proporción de los productores ganaderos. Además, la ganadería también proporciona otros servicios ecosistémicos importantes en la gestión del paisaje, proporciona energía y ayuda a mejorar la fertilidad del suelo.

Por si esto no fuera poco para el periodismo generalista en nuestro país, el Comité de Agricultura de la FAO solicitó una evaluación mundial exhaustiva, basada en la ciencia y la evidencia, de la contribución del ganado a la seguridad alimentaria, los sistemas alimentarios sostenibles, la nutrición y las dietas saludables, teniendo en cuenta la sostenibilidad ambiental, económica y social.

Si queremos defender nuestra ganadería, el sector debería concienciar aún más sobre las bondades y actuaciones que se están llevando a cabo, y en mi opinión, siendo más agresivos e ingeniosos en sus campañas. Porque mientras estos medios sigan (des)informando como burros desprestigiando nuestra ganadería, las mentiras continuarán calando en la sociedad, y si queremos seguir estando orgullosos de este sector no lo podemos permitir.

Fonte: qcom.es