En Portugal, la industria de la alimentación animal es una de las industrias transformadoras más relevantes. Presenta una facturación de 1400 millones de euros anuales lo que viene a suponer el 11 por 100 del volumen total de negocio de la agroindustria.

La industria de la alimentación animal está conformada actualmente por 111 empresas y 3.500 trabajadores representado el 1,3 por 100 del tejido empresarial portugués y el 4 por 100 del volumen de empleo agroalimentario. Las “industrias pecuarias” (léase alimentación animal, leche y carne) tienen un peso cercano al 45 por 100 de la agroindustria nacional y, en su conjunto, constituyen la principal actividad de la misma.

Debe tenerse en cuenta que los alimentos destinados a los animales tienen un peso de más de 1,8 millones de euros anuales en la economía agrícola representando el 41 por 100 del total de los consumos intermedios y entre un 60 y un 70 por 100 de la totalidad de los costes productivos en las explotaciones pecuarias.

En razón de la importancia que la alimentación animal tiene en la producción pecuaria ya sea a nivel de los mencionados costes de producción, ya sea por su impacto en el manejo, en la salud y en el bienestar animal así como en la calidad y en la seguridad de los productos ganaderos, es fácil llegar a la conclusión de que la competitividad del sector ganadero depende en gran medida de su capacidad de gestión integral y de la calidad de los productos que llegan al mercado procedentes de nuestra industria.

SOCIEDAD URBANITA

La sociedad en Portugal, al igual como sucede en otros Estados de la Unión Europea, es cada vez más urbanita o urbana y, como consecuencia de ello, va perdiendo su vinculación a la tierra, a la producción de alimentos y al conocimiento del territorio y del propio Mundo Rural.

Ciertamente los circuitos de transformación y de distribución de los alimentos son largos y complejos; por esta razón muchos jóvenes desconocen el origen de los mencionados alimentos. Esta ignorancia se ven amplificada por las redes sociales y por los medios y ahora incluso, en ocasiones, nos encontramos con algunos libros escolares que aportan visiones distorsionadas de la realidad que nos compete.

Un ejemplo de lo que aquí se expone tuvo lugar en el año 2019 cuando se originó algo que nunca antes había acontecido en nuestro país: un ataque cerrado y casi diario a la producción y al consumo de productos de origen animal.

Objetivando la función del Mundo Rural debe reconocerse su multifuncionalidad basada la preservación del paisaje y en la consecución del equilibrio territorial pero, entre sus funciones principales, también está la de la producción de alimentos para reducir nuestra dependencia del exterior y nuestra vulnerabilidad logística.

El hecho es que cada vez más se coloca en el foco temático a la sostenibilidad que no es infrecuente que se vea circunscrita a la parte ambiental cuando no puede existir una verdadera sostenibilidad si no comprende también y simultáneamente a los componentes social y económico.

PRINCIPALES DESAFÍOS

Hoy, los principales desafíos, a los que debe enfrentarse la sociedad, se vinculan a la consecución de una alimentación saludable, a la minimización de los impactos ambientales, a la reducción de la emisión de gases efecto invernadero (GEI) y de las alteraciones climáticas, a la consecución de la salud y al bienestar animal, a minimizar las resistencias microbianas, a la aplicación de la economía circular y a generar producciones ecológicamente eficientes.

¿Cómo dar respuesta a todos estos desafíos sabiendo que los recursos de que disponemos son escaso, qué no existe un Plantea B y que vamos a tener que alimentar en un futuro próximo a una población mundial que crece exponencialmente? No podemos olvidar que las diversas regiones del Mundo avanzan a velocidades diferentes y que las reglas de actuación deben armonizarse a nivel global.

Por esta razón a nivel europeo y en el marco de la FEFAC, hemos adoptado una estrategia proactiva y así, en el año 2016, lanzamos la VISIÓN 2030 y nos pusimos a trabajar con la FAO para ver cómo mejorar el impacto ambiental e la alimentación y de la producción animal (LEAP).

Estas cuestiones serán expuestas en la segunda parte de mi artículo.

Jaime Piçarra

Secretário-Geral

Associação Portuguesa dos Industriais de Alimentos Compostos para Animais

Fonte: Boletín Ágora TOP GAN